lunes, 17 de mayo de 2010

LAS LUCHAS DE LOS MOVIMIENTOS ORIGINARIOS CAMPESINOS

En diferentes partes de latinoamérica los hermanos indígenas originarios campesinos realizaron marchas para reclamar sus derechos ya fuesen estas marchas de un día, de dos o de meses, y lo curioso es la similitud de los reclamos: tierra, trabajo, justicia y libertad de vivir en un medio ambiente sano, (un vivir bien).


Palabras más palabras menos, eso sería en síntesis la realidad de estos reclamos, y los mecanismos para reclamarlos, (la marcha), es algo que no es nuevo, si no que es algo histórico.

La marcha es la acción de partir de una región, la mayoría de las veces se parte desde los lugares de donde habitan los interesados (indígenas originarios campesinos), hacia la región de donde se toman las decisiones, en donde está el poder.

Estas marchas que van acompañados de gritos, cantos y una larga caminata, es una muestra de su peregrinar constante, en esta, su lucha, de hacerse visible, tanto en su país como en el extranjero.

Muchas veces sus reclamos son razonable y bastante lógico, si analizamos la verdad desnuda de su realidad, pero esto que es visible para los que habitan el campo, para los líderes del gobierno, no lo es, y no solamente hablamos de los presidentes, si no de los senadores, diputados y concejales.

Por eso mencionaremos algunos ejemplos de estos reclamos que también son nuestros, aun cuando vivamos en las ciudades.

En el centro del país de argentina, en la provincia de Córdoba, tuvo allí una marcha campesina desde 26 de abril hasta el 30 de abril, luego de varios días de caminata, por varios pueblos, un grupo pequeño, pero representativo de estas luchas, llegan a la ciudad para reclamar por el derecho a la tierra y conservación de los bosques nativos, pues ven esto como única guía para garantizar la alimentación sana y abundante acorde a nuestra cultura. Pedían también una Ley de registro de poseedores, y suspensión de los desalojos. Si bien en otro año se paralizo gran parte del campo de Argentina por los productores de la soja que no querían que se le aumentara las retenciones (los impuestos a la exportación), pues esto causaría disminución de las ganancias para los empresarios (que no son los campesinos-pequeño productor), cuestión que gano la presión de la movilización de terratenientes y que dejaría al estado argentino sin posibilidad de usar ese dinero para el gasto público, y en un país reconocido internacionalmente por sus productos derivados del campo, son pocos los que se reconocen como campesinos, y si muchos los que se reconocen como empresarios del campo y que no les interesa el medio ambiente pero si los productos que tengan buenas ganancias a pesar de la intoxicación de los químicos (agrotóxicos) y de la aniquilación de la madre tierra.

Pero esta no es la única marcha pues el 12 y el 20 de mayo, se realizara la marcha de los Pueblos Originarios, una marcha que saldrán de todos los rincones de ese país, (más de 15 mil hermanos de las distintas Naciones marcharán organizadas en tres columnas).

La del noreste, las comunidades Quom-Toba, Wichies y Mocoví , la del Noroeste: las comunidades Kolla, Guaraní y Diaguita y la del Sur: las comunidades Mapuche y Huarpes, todas estas terminarán en Buenos Aires.

Alli se realizará un acto central en Plaza de Mayo, con el objetivo de refundar el diálogo cultural y político entre las Naciones Originarias y el Estado argentino.
Ellos quieren marcar una presencia ante la sociedad y decir que los Pueblos y Naciones originarias, nunca fueron exterminadas.

En una Argentina que es Plurinacional y Pluricultural, donde Pre-existían más de 30 naciones originarias. Y más de 20 idiomas, son pocas las veces que los escuchamos, salvo cuando reclaman sus derechos como fue el día 23 de abril del 2010, donde el Tribunal Contencioso Administrativo dio lugar a la Medida Cautelar presentada por la Organización Campesina Agro-Ganadera (OCA) y el Movimiento Nacional Campesino Indígena de la localidad de Palma Sola-Jujuy, para frenar los desmontes en esa zona.

Mientras, en chile, lugar donde estos crímenes que son denunciados terminan en una persecución y la prohibición de los hermanos mapuches, y los comunicadores que los acompañan (objetivos perfectos para silenciar). Estos últimos son perseguidos, intervenidos, y requisados sus herramientas de trabajo, como le paso al Mapuche Richard Curinao, integrante de la Red de Comunicadores Mapuches, quien, el 10 de febrero, le quitaron sus equipos por agentes policiales del estado que tenían orden de un Fiscal de la Región de la Araucanía. ¿El delito? Haber difundido información de las organizaciones Mapuche.

Este hostigamiento continúa en Honduras, donde ya son 8 los comunicadores sociales muertos que denunciaban los atropellos a los campesinos y organizaciones sociales.

Otro hecho de muerte de comunicadores comprometidos fue en México, estos iban en una caravana pacífica que se dirigía al municipio de San Juan Copala en donde un grupo paramilitar impedía el abastecimiento de la comunidad, y escuelas.

El clima de violencia fue generado por el control político intermunicipal entre el Movimiento Unificador de Lucha Triqui (MULT), el Movimiento Unificador de Lucha Triqui Independiente (MULTI) y la Unión de Bienestar Social de la Región Triqui (UBISORT).

Estos conflictos internos causaron la muerte de los comunicadores Juri Vaakkola, de 33 años integrante de la organización Unsi Tanli Ry de Finlandia y Alberta Cariño Trujillo, de 30 años de edad y originaria de Chila de las Flores-Puebla, del Centro Comunitario Trabajando Unidos (Cactus).

Algo así podría suceder en Paraguay, pues las condiciones están dadas, en este momento Fuerzas militares y policiales comenzaron a desplegarse en el norte de Paraguay, al amparo del estado de excepción que existe en parte del país, con el objetivo de capturar a los miembros de un grupo armado, autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), que se le adjudica secuestros de algunos empresarios para luego pedirles un rescate cuantioso de dinero.

El operativo Py’a Guapy (tranquilidad en guaraní) movilizó un contingente de 3.300 efectivos militares del Ejército, Fuerza Naval y Aérea, así como 300 agentes de la Policía Nacional y fue lanzado después que el presidente Fernando Lugo promulgó la ley que coloca en emergencia a cinco de los 17 departamentos del país, en donde operaria este grupo.

Estas medidas han despertado el rechazo de organizaciones sociales y la resistencia de la oposición política, pero es defendida por Lugo. Algunos creen que devolver la paz vulnerando los derechos humanos no es la solución.

En Bolivia luego de la tranquilidad social que se requería por las elecciones, pues no era políticamente conveniente ninguna jugada de la derecha, vemos en estos días de que el comité cívico de Santa Cruz movió de nuevo a sus jugadores, ahora en contra de los campesinos del movimiento sin tierra de Bolivia.

La situación es quitarles las tierras para beneficio de los terratenientes que buscan tierra y agua, algo que ya es motivo de guerras civiles en Bolivia, si bien hay personajes que dicen ser campesinos, pero que sirven a los interese del comité cívico. Y los mecanismos para lograrlo es enfrentar pobres contra pobres, para que los medios de comunicación digan que son problemas entre campesinos.

En esta zona existen sicarios contratados por gente afín del comité cívico de Santa Cruz, que secuestran, destruyen y roban propiedad de los campesinos asentados en sus propias tierras, otorgadas por el gobierno de Evo Morales, y son los dirigentes campesinos del movimiento sin tierra de Bolivia que buscan protección y que todavía no lo encuentran. Y para que lo tomen en cuenta realizan una huelga de hambre indefinida.

En tanto, en Colombia funcionarios de las Naciones Unidas subrayan que la situación de los indígenas en ese país es grave, crítica y preocupante, una república que tiene más de 30 etnias indígenas y que se enfrentan con la extinción, pues hay más de 100 mil desplazados por año y durante el gobierno de Uribe han sido asesinados más de 527 sindicalistas y cada tres días muere un indígena.

Sin tierras ni recursos naturales no pueden alcanzar los derechos económicos, sociales y culturales de sus comunidades. Y ellos caen en la conclusión de que "la ausencia de tierra, es la raíz del conflicto".

Otro país es Perú, en donde los Indígenas y campesinos demandarán al Estado por incumplir el Convenio 169 de la OIT. (Convenio que establece los derechos de los pueblos originarios)

Las demandas se realizarán por diversas situaciones en que el Estado otorgó concesiones y permisos de exploración en territorios de pueblos y comunidades sin ninguna consulta a sus titulares.

Hay 19 millones de hectáreas de las comunidades concesionadas sin consultas comunitarias y situaciones extremas de abuso y conflicto como el caso Río Blanco en Piura o la construcción de hidroeléctricas en Puno donde se pretende desplazar a la fuerza a 14 mil familias. El gobierno solo persigue a los dirigentes sociales y promulga leyes abusivas como el proyecto de ley sobre desplazamientos.

El Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) de Brasil volvió a movilizarse, pidiendo que se detenga el avance del cultivo de soja y una reforma agraria que beneficie a los pequeños agricultores.

Una acción de estos fue la ocupación de las sedes del Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria (Incra) en San Pablo, Marañón, Ceará y Paraiba. Y exigen al gobierno una redistribución de tierras y que se les otorgue a sus moradores una mayor tajada de los 78 mil millones de reales (unos 48.500 millones de dólares) de ayuda agropecuaria anual.

Según un informe de la Universidad Estadual Paulista (UNESP), entre 1988 y 2007, el Movimiento Sin Tierra realizó 7.500 ocupaciones de estancias para exigir su expropiación. El mayor número de acciones se registró en el interior del estado de San Pablo, donde las fincas fueron 171 veces sitiadas por campesinos sin tierra desde 1988.

La ley brasileña permite a grupos como el MST, tomar el control de campos y plantaciones que son improductivos o de explotación deficiente. Si un tribunal emite un dictamen a favor de los ocupantes, el gobierno paga por la expropiación de la tierra.

Lula, a todo esto permitió que se cultiven 15 millones de hectáreas de soja en 2007, lo que significa que el avance aumentó un 30 por ciento con respecto al año anterior. Y crea un departamento para financiar las granjas pequeñas, convirtiendo a Brasil en uno de los pocos países con dos ministerios de agricultura: uno para productores de gran escala y el otro para productores familiares y de subsistencia.
Además, está “regalando” 12 kilómetros cuadrados de tierras por día a extranjeros. De acuerdo con las cifras del Sistema Nacional del Inventario Rural, entre noviembre de 2007 y mayo de 2008 hacendados e inversores extranjeros compraron 2.269 kilómetros cuadrados de tierras en Brasil.

Para resumir mencionaremos las palabras de João Paulo Rodrigues, uno de los líderes del Movimiento Sin Tierra, que dice, "La principal marca del gobierno de Lula es la ambigüedad".

Si bien existen muchos tratados nacionales e internacionales para velar los derechos, pero aún así vemos los mismo síntomas en los diferentes países: “pobreza”, “crisis alimentaria”, ”ausencia de Tierra”, “falta de Territorio”, “Cambio Climático” ,”Exclusión”, “muerte”, “usurpación”, “discriminación”, “racismo”,” impunidad” , “Bicentenario”, y ellos, los indígenas originarios campesinos solo piden “reconocimiento, reparación y restitución histórica”.

Nelson Vilca
http://www.pueblos-originarios.com.ar/

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